En la fría mañana del sábado 2 del mes de febrero el Auditorio del Ayuntamiento de Albacete albergó a una interesada audiencia y le permitió compartir con tres excelentes profesionales dedicadas a facilitar los procesos de aprendizaje en los niños y niñas a través del movimiento.

El desarrollo de las jornadas se enfocó en la importancia y relación del movimiento corporal, desde el nacimiento y en la niñez, con el buen desarrollo de los procesos de lecto-escritura y aprendizaje. La importancia del parto, el porteo, el gateo y el respeto por las diferentes fases del movimiento que el individuo manifiesta instintivamente fueron el eje clave de las ponencias.

Aprender a escribir sin hacer planillas… tan bonito como suena y se puede apreciar día a día en los pacientes de la logopeda albaceteña Rocío Vergara en su Centro Logopédico de Integración Neurofuncional, quien enérgicamente compartió la experiencia de muchos niños y niñas que gracias a terapias de movimiento han conseguido superar dificultades en el proceso de aprendizaje. Rocío se enfocó sobre todo en la aplicación del Método Padovan que consiste en una serie de secuencias de ejercicios basados en los movimientos de las primeras etapas del desarrollo desde el nacimiento hasta el caminar, que permiten desarrollar las áreas cerebrales relacionadas con la escritura, la lectura y el habla.

La también albaceteña y hermana de Rocío, Pilar Vergara optometrista comportamental, autora del libro “Tanta inteligencia y tampoco rendimiento” ya por su 4a edición y directora del centro de optometría Pilar Vergara, dejó en claro la diferencia entre vista y visión y la importancia de esta última en la motivación hacia el aprendizaje a través de claros ejemplos de sus pacientes, demostrando como la terapia visual contribuye en las conexiones neurológicas lo que impacta positivamente en la motivación hacia el aprendizaje.

Es gracias al movimiento de donde proviene la alegría y así no los hizo vivir la maestra Waldorf Karla Segura quien con mucha gracia recordó a la audiencia, al tiempo de «palmas, palmitas, higos y castañitas”, lo ameno que es dejar de estar sentados y vivir el aprendizaje desde todo nuestro cuerpo. Cerrando el evento con ánimo y gracias a la participación de 15 asistentes en una breve demostración de una dinámica de la Pedagogía Waldorf impartida diariamente en las aulas de La Colmena.

Las preguntas de una asistencia motivada en el aprendizaje y la calidad de las respuestas de estas profesionales de la logopedia, optometría y enseñanza dejaron las puertas abiertas a más eventos que contribuyan en nuestro proceso formativo como padres, educadores e hijos.